Intervenciones en la calle, abren los ojos de esta cabeza.
Bien abiertos observan la revolcuión de los muros, las ideas espontáneas de algun personaje,
que algun día será historia.
¿Pero qué paso aquí? gritan las ancianas buscando explicación al escándalo,
el escándalo del show masivo de saber que alguien se cansó de la idiotez humana.
Intervenciones cerebrales, para que recicle la basura de sucabeza,
vé, ya ni puede separar laspalabras.
Busque, dice un cartel, toda idea innecesaria y la escupe sin que la oigan,
entonces cuando ya ha hablado lo suficiente, comience a cranear.
Esto dolera un poco, se llama pensar. El pensar viene del dudar.
Intervéngase, si no lo ha hecho.
Comienze a ver que hay más mundo que esa pared rayada pidiendo atención,
que hay más personas desconformes.
Intervéngase y vengase, que sexual.
No tenga miedo en pensar.
Intervenciones coloquiales y elegantes de grandes cabezotas callejeras.
Y así recitan poemas los que se creen escritores, pensantes y no idiotas como usted.
No digo que alguien es más inteligente por creerse sabio, es más inteligente el que duda de serlo.
¿Lo ha pensado usted?
Comience a intervenirse sin verguenza, sin desazón.
Haga show.
jueves, 29 de octubre de 2009
miércoles, 28 de octubre de 2009
Puto y puta

Putos días cambiantes y hormonales. Hay días felices en los que mi sonrisa aparece sola
hay otros, como estos, en los que se me revuelve el estómago y la cabeza,
esos putos días en los que ansío que todo pase.
Putos días asquerosos de sol y calor, de noches insómnicas y aburridas.
Y por la puta, no estás, no me has dicho nada. Estás en silencio.
Y quiero, mandarte una carta de amor imposible y ridícula, que leerás para apiadarte de mi.
No quiero nada, nada, nada. He perdido todo, todo, todo.
No quiero leer ni escribir, ni ser más sabia. Estoy hueca, vacia y soy estúpida.
No tengo saber para entretenerte, ni siquiera soy puta.
Quiero estar de pie en tu puerta, que la abras y me digas que entiendes.
No leo pero imagino, y así vivo, en la puta mente.
Putos y maricones días, sin hacer nada. No clases, no tareas, no mierda.
Comienzo amándolos y ahora te vas sin despedirte, puta.
lunes, 26 de octubre de 2009
Tu falda
Y quiero decirte que estoy dispuesta a jugar con tu falda,
que no tengo miedo
que nunca lo tengo, mas siempre tengo nervio.
No te haré daño porque no suelo hacerlo.
Quiero decirte que no importa mi pasado ni el tuyo,
que es bueno intentar y que me encanta que hagas todo para que me ria.
Que sé que me miras cuando crees que yo no te observo,
te equivocas siempre lo hago, por eso entendí que existías.
Puede ser que la realidad no sea está, que sólo sea un sueño,
y si lo es, es el mejor que he tenido.
que no tengo miedo
que nunca lo tengo, mas siempre tengo nervio.
No te haré daño porque no suelo hacerlo.
Quiero decirte que no importa mi pasado ni el tuyo,
que es bueno intentar y que me encanta que hagas todo para que me ria.
Que sé que me miras cuando crees que yo no te observo,
te equivocas siempre lo hago, por eso entendí que existías.
Puede ser que la realidad no sea está, que sólo sea un sueño,
y si lo es, es el mejor que he tenido.
Tarde de primavera
La cosa es que hay un cerebro que a veces vuela sin cesar, que no camina por las calles, y es cierto que el mundo está creciendo. Y es cierto que nada es lo mismo.
Hoy el sol resplandecia en la tarde, contaba historias de primavera que buscan dueño cada vez que el viento sopla alejando las nubes del cielo y evaporándolas por encima del mar. Me dijo que no queria verme nunca más confundidamente triste, dijo que se sentaría a mi lado para quererme, para decirme que soy hermosa, y yo le sonreí. Lo cierto es que, había olvidado lo inocente y que el sol si está en las tardes.
Se supone que alcanzaríamos a reírnos de la vida, a dejar atrás lo oculto, se supone que estaríamos sentados mirando el sol encima del mar. Encima del mar, como cuando navegabamos en los sueños, y me decías que caminabamos sin parar por lo lugares más bellos de nuestro mundo, porque era nuestro. Pero no llegaste a reir, ni a dejar lo oculto, menos a mirar el sol. Usé gafas, mientras esperaba que llegaras. Entonces me convertí en uno, mire mi cuerpo y tenía todo lo que un individuo debe tener; dos piernas, dos brazos, una cabeza, dos manos y pies, era mujer porque tenía todo lo que una debe tener. Podía hablar y pensar por mi, y no te necesité, me puse de pie y nadie me detuvo, baje y subí escalones y nadie me dijo que no lo hiciera, me quité las gafas y ahí estaba la tarde de primavera, y me recibía a mi, sólo a mi.
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