domingo, 11 de abril de 2010



Tirita la piel, cada vez que la visto con ropajes de niñita.

Soberana Inconcienca

Recuerdos malditos, avientándome en la cabeza, los siento chocar contra mi cuesca.
¿Y los miedo? siempre, siempre, siempre me persiguen, fue tan así, que construí un muro debil y fatídico, arrancando de ellos, me tropecé una y mil veces.

Y aquí estoy, temblando otra vez, se acercan de a poco, susurrandome lenguajes extraños, caricias pasadas, olores distintos, gente olvidada.

Y ¿mi actitud? ¿qué actitud? me he vuelto bicho asqueroso, arrancando desde la basura de los demás, dando vueltas en mi alcoholismo renegado y oculto.

Estoy en fiesta y ellos se acerca recordandome que más tarde me harán trizas el corazón.
Muevo la cabeza dejándolos escapar, pero vuelven una y otra vez.

Las madres me lloran, rogandome ser una buena hija, y corro despavorida entre malezas y botellas, entre amigos y hermanos.
Las madres me persiguen con sangre en los ojos, una mujer vestida de virgen me mira y me deja esconderme entre sus ropajes, me oculta.

Tengo tanto miedo que no puedo evitar temblar, el cuerpo me duele y me desespera estar encerrada en él, lo quiero matar. Lo repudio!

jueves, 1 de abril de 2010


Hay días en los que desaparece tu esencia, como esos perfumes exquisitos que el viento se lleva,
hay días en los que no recuerdo tu agonía en la vida,
hay otros en los que mi corazón tiembla, palpitando mi pecho queriendo salir de mi, porque no estás.

Bailabas entre mis ganas de ser otro, de detener el tiempo, que no hubieran distancias, que te quedaras a mi lado para mirar el cielo desde arriba.

Te fuiste y me pregunté si me recordarías, y lo hiciste.
Te fuiste y una parte de mi, se olvido de ti.

No hay concoordancia entre esto y lo que somos.
En este texto tan vacio te quiero traer a mi vida, inscribirte en mis ramos, dejarte aqui dentro.