Cosmopolita delicioso, conocedor de tierras antiguas y nuevasestiloso en tu andar, culpable de tantas canciones homosexuales dedicadas entre alcohol y amigos,
no te haz dado cuenta que en mis tardes soleadas y brillantes,
mientras te espero en alguna azotea blanca, imagen casi parecida a la de un vídeo musical,
espero sorprenderte con libros y comentarios entusiastas
que te hagan pensar en otra cosa que no sea morir.
Te observo entre salvajes plantas ordenadas
en jardines limpios y burgueses,
donde abundan niñitos de gran apellido y suculentas carteras,
me ofrecen espumantes y calmantes,
me invitan a fiestas de noche, no llevar brillo,
no sonreír y no saludar si no lo conoces.
Me gusta tu astucia convertida en miedo, tus chistes tontos con toques te intelecto,
tus ganas de estar y odiar,
tus verbos improvisados para olvidar que estás vivo,
tus miradas precisas, que me observan y guardan cada detalle de mi hablar,
si estás de buena puedes imitarme y sabes que me va a gustar.
No deberías esconderte entre cosas que no te gustan, porque yo te escribo/describo porque tú eres unas de esas cosas que observo, que quiero y que más me gusta.
No hay comentarios:
Publicar un comentario