miércoles, 28 de octubre de 2009

Puto y puta


Putos días cambiantes y hormonales. Hay días felices en los que mi sonrisa aparece sola
hay otros, como estos, en los que se me revuelve el estómago y la cabeza,
esos putos días en los que ansío que todo pase.

Putos días asquerosos de sol y calor, de noches insómnicas y aburridas.
Y por la puta, no estás, no me has dicho nada. Estás en silencio.
Y quiero, mandarte una carta de amor imposible y ridícula, que leerás para apiadarte de mi.
No quiero nada, nada, nada. He perdido todo, todo, todo.
No quiero leer ni escribir, ni ser más sabia. Estoy hueca, vacia y soy estúpida.
No tengo saber para entretenerte, ni siquiera soy puta.

Quiero estar de pie en tu puerta, que la abras y me digas que entiendes.
No leo pero imagino, y así vivo, en la puta mente.

Putos y maricones días, sin hacer nada. No clases, no tareas, no mierda.
Comienzo amándolos y ahora te vas sin despedirte, puta.

lunes, 26 de octubre de 2009

Tu falda

Y quiero decirte que estoy dispuesta a jugar con tu falda,
que no tengo miedo
que nunca lo tengo, mas siempre tengo nervio.
No te haré daño porque no suelo hacerlo.

Quiero decirte que no importa mi pasado ni el tuyo,
que es bueno intentar y que me encanta que hagas todo para que me ria.
Que sé que me miras cuando crees que yo no te observo,
te equivocas siempre lo hago, por eso entendí que existías.

Puede ser que la realidad no sea está, que sólo sea un sueño,
y si lo es, es el mejor que he tenido.

Tarde de primavera


La cosa es que hay un cerebro que a veces vuela sin cesar, que no camina por las calles, y es cierto que el mundo está creciendo. Y es cierto que nada es lo mismo.

Hoy el sol resplandecia en la tarde, contaba historias de primavera que buscan dueño cada vez que el viento sopla alejando las nubes del cielo y evaporándolas por encima del mar. Me dijo que no queria verme nunca más confundidamente triste, dijo que se sentaría a mi lado para quererme, para decirme que soy hermosa, y yo le sonreí. Lo cierto es que, había olvidado lo inocente y que el sol si está en las tardes.

Se supone que alcanzaríamos a reírnos de la vida, a dejar atrás lo oculto, se supone que estaríamos sentados mirando el sol encima del mar. Encima del mar, como cuando navegabamos en los sueños, y me decías que caminabamos sin parar por lo lugares más bellos de nuestro mundo, porque era nuestro. Pero no llegaste a reir, ni a dejar lo oculto, menos a mirar el sol. Usé gafas, mientras esperaba que llegaras. Entonces me convertí en uno, mire mi cuerpo y tenía todo lo que un individuo debe tener; dos piernas, dos brazos, una cabeza, dos manos y pies, era mujer porque tenía todo lo que una debe tener. Podía hablar y pensar por mi, y no te necesité, me puse de pie y nadie me detuvo, baje y subí escalones y nadie me dijo que no lo hiciera, me quité las gafas y ahí estaba la tarde de primavera, y me recibía a mi, sólo a mi.

domingo, 13 de septiembre de 2009

Canción


Oscilando entre la venguenza de reconocerme como hombre pensante y las críticas de quienes creen reconocerme como tal, me he vuelto ambigüa ante su mirada.
He dejado que me pisotée, que se cree.
He permitido que su angustiosa vida, amarga y llena de espanto se apodere de mi fuerza. Le he permitido mirarme como basura, como si nunca hubiera importando quien soy.
Que se rescostara en mi cama para olerla. Huele a mi, a lo que niegas y reniegas.
Y vienes aquí para insultar mis pensamientos, los mios y los que me rodean.

Quizás he perdido el brillo, las chispa, la juventud, pero no me averguenzo de quien soy, de como me he construido con los años.
No oculto mis caídas, las balas ni la patadas que también me has dado.
No dejo atrás lo que fui, para renacer como diosa entre los humanos.
Soy hombre como tú y no me averguenzo de quien soy.

Y si consumo drogas hasta hartarme, si me masturbo por las noches y no precisamente pensando en ti.
Si huelo a mierda o a flor, si mis amigos son lo peor, si ya no tengo el mismo rostro, si como en abundancia o me cago de hambre; es cosa mia.

Si esperas que yo sea una princesa, yo siempre supe que eres un sapo y así te quedarías
Y así te amé, te esperé, te pensé y te anhelé.

sábado, 18 de julio de 2009

Basura


Me retuerzo por las gotas de alcohol que quiero beber. Me nublo completa esperando abrir la botella, beber al seco y olvidar mis penas en blanco y negro.
He descubierto en silencio, que no soy nadie, que tengo la mente aislada.
No pienso, ni vivo sin pensar en ti. Que nos hemos vuelto unos desconocidos alcoholicos, detenidos en alguna absurda calle, que no es tuya ni mia. Nos besamos a escondidad.
¿A escondidas de quién? Nosé tú me dices que no quieren que piensen mal.
Ni siquiera pienso yo.
¿Tengo mente?
Quizás la he perdido entre tanto alcohol y polvo blanco, encantador polvo.
¿Echemonos un polvo?
Basura, ya ni me quieres.

He olvidado, como cada noche, que soy hija de alguien.
Que supuestamente hay un par de padres que piensan en mi.
¡Pamplinas!
Soy una hija de la calle, una hija de puta o de perra. Hija de la mierda.

Te ries de mi, pero no entiendes.
Me besas a escondidas, yo ni siquiera quería.
Me dices que quieres estar conmigo, me acorralas en alguna reja de alguna calle.
Los demás caminan a casa y tú me miras a los ojos como siempre lo haces.
A veces creo que me olvidas, por eso aparezco para que me recuerdes.
A veces me llamas por mi nombre, otras veces recuerdas hasta lo más mínimo mio.
Pero no olvidas tratarme como una basura. Y me atrae.

Soy una maldita basura, atolondrada.
Que no tiene sexo por las noches, que se te toca insanamente.

Tarada y desocupada, que olvidó el pasado que no vivirá jamás.
Lo que fui antes, lo fui. Hoy me niego a ser lo que antes dí
Hoy soy una basura enamorada de ti.

Me retuerzo entre los muebles buscando una gota de alcohol para beber, sudo desesperada.
Me esfuerzo un poco con sonrisas suaves para obtener mis ganancias, beber con los amigos y sentirme un poco más llena que el de más allá.

No creo en la tristeza.

domingo, 5 de julio de 2009

Las noches eternamente enfermas


Tengo voces en mi cabeza que me inundan de ideas vagas y dolorosas. Dudo de la verdad, de mi verdad, la que me cree mientras crecía. He olvidado como fui, como actué, cómo viví por tanto tiempo. ¿Amé alguna vez? ahora no lo puedo hacer.

Son fantasmas que me consumen el ser. Me manipulan. En las noches, al cerrar los ojos, aparecen como extraños seres; van desde mis pies hasta el cerebro, me mueven el cuerpo, me rodan el cerebro, me tiritan en los ojos, me hacen hablar y escupir mierda. Tengo fantasmas ocultos, que me han gobernado la mente. Mi cuerpo es inseguro, al estar despierta soy insegura. Cuando duermo aparecen mis vidas, todas las que he vivido, las que viviré y las que no.

Tengo miedo de salir, de encontrarme con gente, de divagar sobre mundos extraños, besar hombres, consumirme en las drogas y fiscalizar alcohol.

Permuto mis vidas por una sola. Tengo miedo de tantas mujeres y hombres que se han instalado en mi mente. Quizás siempre han estado y ahora las oigo. Me he vuelto escazamente paranoica.

Basura de mente, que me hace apretar los dientes, gritar de furia, golpearme contra las paredes en las noches de insomnio, me hagarro el pelo, me lo tironeo como si no fuera mio, balbuceo palabras desconocidas, garabatos grotescos sobre mi, me golpeo el cuerpo. Y nadie lo sabe. A veces me escupo.

Hay veces que busco un poco de vino o algo de alcohol para introducir sueño. Me fumo un pito bien enrolado mientras busco alguna luna por mi ventana. Quemo un cigarro a obscuras de la gente, de mi madre, de mi misma. Lloro pensando en la vida, en lo injusta, lo desafiante y mentirosa, en lo extraña, en como me ha vuelto. Estoy cansada.

El próximo mes, olvidaré a los fantasmas. Quizás se renueven.

miércoles, 1 de julio de 2009

Sexo


En la cama nos lamemos la piel, nos besamos en la boca, nos miramos el iris. Humeda, estás. Me humedeces el cuerpo, el pelo, las manos y los pies. Me excitas, me tientas. Me tienes en tus redes y me frotas. Oh! Dios no dejes que no la ame. Es sencillamente peligrosa y es tan mujer como yo.

Estamos en la cama y me tocas brutamente. Recorres con tus manos mis senos, como si fueras pequeñi y necesitaras de la teta de tu madre. Me succionas la leche que no hay. Molesta. Intentas exitarme con tus gémidos desesperados. Me frotas el entrepiernas. Duele. Duele una vez más. Tus dedos me hacen doler más que tu pene. ¿Qué pene? si pareciera que no tuvieras.

Me estimulo pensando en tu boca, tu boca dulce y tímida. ¿Cómo me tocarías si estuvieras a mi lado? ¿tendrás la piel suave?. Cierro los ojos y veo tus tiernas nalgas, saltan en mi imaginación, te veo correr por la playa desnuda. Me vengo. Aún no, por favor. Quiero tocarte, tocarte como nadie lo ha hecho alguna vez. Besarte el cuello, recorrer tu cuerpo en pelota. Que me toques, me masturbes, me la chupes. Me vengo. Estoy por hacerlo. Tú tan tierna y niña. Tan rica. Me vengo. Quiero penetrarte hasta que grites, hasta que me pidas que pare. Hacertelo hasta no poder más. Me vengo, por la chucha! Y no estás aquí. Mierda, me vengo.

Quiero un hombre. El que sea. Quiero un hombre, no importa quién. Quiero un hombre que me toqué, sin importar su belleza. Un hombre que me bese el cuerpo completo, qué más da si es casado. Quiero un hombre que me penetre, que se sienta dentro de mi. Quiero un hombre, quiero un hombre, quiero un hombre, quiero un hombre, quiero un hombre, quiero un hombre. Lo quiero hoy y aquí. Un hombre.

Nos escuchan, nos ven, nos sienten. Saben que estamos aquí, tramando sexo. Me coqueteas. Yo también lo hago. Me tocas la pierna bajo la mesa. Te toco sobre el pantalón, y lo siento duro. Esperas por mi. Las horas no pasan. Me acaloro. Me miras tentándome. Somo compañeros, tienes polola. El mio está lejos, pero quiero hacerlo contigo. Nos han notado que jugamos. Haz metido tu mano bajo mi falda. Quiero gritar. Tus manos son como las de mi papá. Siento culpa. Me tocas. Te toco. No lo dejes de hacer jamás. Mañana me volveré a sentar junto a ti.